Hay tres tipos de comercio electrónico:
Comercio entre empresas (Business to business o B2B): Da la posibilidad de intercambiar bienes o servicios, a través de internet o de otras redes de comunicaciones, para que sean integrados en la cadena de valor de otra empresa. Son especialmente utilizados para el intercambio de propuestas, pedidos, facturas, entre otras. Este modelo de comercio es el que se prevé que tenga un mayor desarrollo. El B2B puede estar abierto a cualquiera que esté interesado (como el intercambio de mercancías o materias primas) o puede estar limitado a participantes específicos pre cualificados (mercado electrónico privado).
Comercio entre empresas y consumidores (Business to consumer, B2C): El intercambio de bienes y servicios a través de internet o de otras redes de comunicaciones se produce entre empresas y clientes finales. Agiliza y minimiza los costes, ofreciendo productos de forma más rápida y económica.
Comercio entre empresas y gobiernos (Business to Government o B2G): El intercambio de bienes y servicios se realiza a través de Internet o de otras redes de comunicaciones normalmente operadas por los gobiernos.
El comercio electrónico tiene una serie de ventajas tanto para las empresas como para el cliente.
Con respecto a las empresas, mejora la distribución. La Web ofrece a ciertos tipos de proveedores (industria del libro, servicios de información, productos digitales) la posibilidad de participar en un mercado interactivo, en el que los costes de distribución o costes de ventas tienden a ser cero. Compradores y vendedores se contactan entre sí de manera directa, eliminando así restricciones que se presentan en este tipo de interacciones.
Con el comercio electrónico se puede disminuir el tiempo que se tarda en realizar las transacciones comerciales, incrementando la eficiencia de las empresas. Actualmente, la mayor parte de las empresas usan la web para informar a los clientes sobre la compañía en sí, aparte de sus productos o servicios, tanto mediante comunicaciones internas como con otras empresas y clientes. No obstante, la naturaleza interactiva de la web ofrece otros tipos de beneficios que traen a desarrollar las relaciones con los clientes.
Este potencial por la interacción facilita las relaciones comerciales, así como el apoyo al cliente, hasta un punto que no sería posible con los medios tradicionales. Una web se encuentra disponible las 24 horas del día.
Ofrece oportunidad para ajustar con precisión las comunicaciones con los clientes individuales, facilitando que estos soliciten tanta información como deseen (marketing one to one). Además, permite que los responsables del área de marketing y ventas, obtengan información relevante de los clientes con el propósito de servirlos de manera eficaz en las futuras relaciones comerciales.
Está la opción de rellenar formularios, con el objetivo de desarrollar una relación continúa con la compañía, para informar tanto sobre los productos y servicios como para obtener información sobre las necesidades que los clientes tienen sobre ellos. De esta forma, se obtiene publicidad, promoción y servicio al cliente personalizado.
Tiene beneficios operacionales, reduce errores, tiempos y sobrecostes con respecto al tratamiento de la información. Además, se facilita la creación de mercados y segmentos nuevos, el incremento en la generación de ventajas en las ventas y la facilidad para entrar en mercados nuevos. Todo se debe a la capacidad de contactar de manera sencilla y a un coste menor con los clientes potenciales.
El comercio electrónico da facilidad en la elaboración y actualización de catálogos electrónicos y permite reducir costes de administración de pedidos.
También tiene una serie de ventajas para el cliente / comprador. La primera de ellas es que permite el acceso a más información puesto que la naturaleza interactiva de la web y su entorno de hipertexto permite búsquedas más profundas. Otra ventaja es que facilita la investigación y comparación del mercado, es decir, la web permite la compra por comparación y acelera el proceso de encontrar los artículos. Además, reduce los precios al minimizar los costes y los intermediarios y posibilita poder comprar las 24 horas al día.
Se puede utilizar en cualquier entorno en el que se intercambien documentos entre empresas: compras o adquisiciones, finanzas, industria, transporte, salud, legislación y recolección de beneficios o impuestos. Se puede usar para crear canales nuevos de marketing y ventas; fomentar el acceso interactivo a catálogos de productos, listas de precios y folletos publicitarios; venta directa e interactiva de productos a los clientes, y apoyo técnico ininterrumpido.
Las formas de pago son varias: Con tarjeta de crédito (Visa o Mastercard), a contra reembolso, por transferencia bancaria, pago por depósito bancario...